03 junio 2005

3. ¿Por qué la iglesia católica tiene tanto interés en que se den clases de religión en la escuela?.

La ICAR sí que está exigiendo un derecho que le proporcionan los acuerdos de 1979 con el Estado Español. Nadie le está negando el derecho a exigir su cumplimiento. Los acuerdos entre estados están para respetarlos.

El estado organiza un servicio educativo con el objetivo de permitir una formación de los ciudadanos en igualdad de condiciones independientemente de su posición económica, social, racial o de credo y atendiendo en la medida de lo posible a su diversidad. Los diferentes gobiernos tienen la posibilidad de organizar el sistema educativo según las necesidades que ellos entiendan como exigidas por la mayoría de ciudadanos y que estos tienen derecho a valorar a través de las vías que establece la democracia para ello. Los miembros de cualquier institución tienen los mismos derechos a este respecto que cualquier ciudadano y no deberían tener ningún trato de favor, por lo que si defendemos la libertad de enseñanza primero deberíamos impedir que ningún ciudadano o grupo de ciudadanos tenga mayor influencia en la elaboración del sistema educativo que otros ciudadanos o grupos de ciudadanos. Así, los acuerdos exclusivos de 1979 con un grupo de ciudadanos particular que se denominan ICAR son una clara vulneración de este derecho básico.

Por otra parte, el Estado no tiene ni debe ser partícipe de la urgencia de una institución por obedecer un mandato propio de su fe y que podrían no compartir una considerable cantidad de ciudadanos, como de hecho está ocurriendo en la sociedades democráticas más avanzadas donde además se está produciendo el mayor respeto de los derechos humanos que se ha dado en la historia de la humanidad, una situación que debería ser aplaudida por la ICAR que sin embargo parece procesar siempre ciertos recelos incomprensible de las sociedades democráticas laicas occidentales.