03 junio 2005

4. ¿No será un privilegio de la ICAR el enseñar la religión en la escuela?

La formación religiosa es un derecho de los Padres, no del Estado, pero es el Estado quien decide cómo organizar el cumplimiento de ese derecho. Igual que un padre tiene la obligación legal de enviar a su hijo a la escuela hasta cumplidos los 16 años aunque decidiera que esto no fuese lo más conveniente para la educación su hijo, la forma de organizar la enseñanza de la religión es deber de el Estado y todos debemos cumplir la normativa aunque estemos en nuestro derecho de, siguiendo los cauces que establece la democracia, intentar que esa organización sea la más adecuada para la mayoría de ciudadanos.

Por otro lado deben existir unos procedimientos de acreditación del profesorado que garanticen la calidad de la tarea educativa de nuestros hijos y es precisamente el Estado, como organizador del sistema educativo, quien tiene la obligación de garantizar esa calidad y que el proceso de selección no sea discriminatorio por razones de sexo, raza o creencias.

Así, no se considera conveniente que una institución como la ICAR tenga el privilegio de intervenir de manera partidista en ese procedimiento. Otra cosa sería que se llegara a un acuerdo con el Estado para exigir a los candidatos a profesores de la optativa de Religión una titulación que se considerara adecuada por ambas partes y que no vulnerara los derechos básicos de los candidatos anteriormente mencionados.