03 junio 2005

5. El derecho de los padres a la formación religiosa y moral de sus hijos según sus convicciones, ¿se introdujo como un privilegio de la Iglesia?

Los grandes tratados internacionales, para los que por cierto el Estado Vaticano no es el mejor ejemplo de su ratificación, tratan de respetar la libertad de ideas entre las que se encuentran obviamente las religiosas. Si hay una libertad que todos los estados democráticos avanzados respetan en grado exquisito es la religiosa y si existe una tentación en la que siguen cayendo numerosos gobiernos como la actual administración estadounidense es la de dejarse influir por grupos fundamentalistas religiosos cuando no caer directamente en regímenes teocráticos al estilo de Irán.

Podría argumentarse que un país eminentemente laico como Francia que prohíbe explícitamente la ostentación se símbolos religiosos en la escuela está vulnerando este derecho. Pero Francia en uno de los ejemplos europeos con alta tasa de inmigrantes donde conviven diferentes credos no acostumbrados a hacerlo y creemos que ha sido la política del estado francés intentar evitar brotes de enfrentamiento religioso, desgraciadamente más habitual en nuestro mundo de lo que sería deseable.

Es además de una inocencia intelectual profunda, cuando no una tergiversación histórica interesada, negar que en el trato especial del catolicismo que se hizo en la constitución española de 1978 y en los acuerdos de 1979 con la Santa Sede no ha tenido nada que ver con el régimen nacional-catolicista anterior, lo que no implica afirmar que la ICAR en la España de hoy tenga necesariamente algo que ver con la de entonces. Recordemos que la constitución fue un tratado de consenso que trató de no herir las sensibilidades de la época y que llevó al éxito de una transición no violenta admirada en todo el mundo