26 agosto 2005

11, En esta regulación de la formación religiosa en la escuela, ¿qué aspectos son más negativos para el normal desarrollo de la enseñanza?.

Coincidimos plenamente con la CEE que toda asignatura que estudie un alumno debería ser evaluable y su nota tener valor académico.

También coincidimos en que hay un problema con la alternativa, aunque discrepamos en la ubicación de dicho problema. Consideramos que es una visión errónea de la CEE el hecho de que se considere que los alumnos que cursan actividades de estudio no estén sometidos a ninguna exigencia académica. Como hemos explicado en la respuesta a la pregunta 10 cualquier asignatura que se imparta en un centro de enseñanza pública tiene que tener una programación didáctica y unos criterios de evaluación y calificación establecidos. El problema real está en que ni la asignatura de religión, ni su alternativa están compitiendo en igualdad de condiciones con el resto de optativas. Como ya se ha explicado, lo más lógico y justo sería que el alumno pudiese elegir las optativas que quiera estudiar entre todas las ofertadas por el Centro, pero siempre se le ofrece por un lado la elección obligatoria entre religión y actividades de estudio y por otro la elección de otra optativa entre todas las demás ofertadas.

10. ¿Qué no dice ese decreto?

El decreto no dice en ningún momento que la alternativa a la religión (actividades de estudio) no tenga una programación didáctica y de hecho debe tenerla como cualquier asignatura que se imparta en un centro de enseñanza. Si a veces estas actividades de estudio se reducen a repaso o recreos, tal y como menciona la CEE, es sólo responsabilidad del profesor que la imparta, de la jefatura de estudios y de la inspección que tienen que velar por el cumplimiento de las programaciones didácticas al igual que es responsabilidad del profesor de religión cumplir su programación y evaluar a los alumnos según el grado de cumplimiento de unas capacidades consensuadas por el Centro Docente que tienen además que quedar reflejadas en el currículo del área. Por lo que la jerarquía eclesiástica tiene unas competencias curriculares limitadas por el respeto a la Ley General Educativa en vigor

9. Actualmente, ¿qué normativa está vigente para la enseñanza de la religión?

10 agosto 2005

8. ¿En qué sentido algunos piensan que la enseñanza religiosa confesional no debe estar en la escuela?.

Quienes así opinamos nos basamos generalmente en:

1. La religión confesional es un intento de adoctrinamiento de un menor que no tiene todas sus facultades cognitivas suficientemente desarrolladas para evaluar críticamente la información recibida.

2. La religión confesional trata de inculcar unos principios y valores que pueden chocar con la ética universalmente consensuada y reflejada en la declaración de derechos humanos.

3. La religión confesional tiene mayor tendencia a dividir que a integrar culturas de diferentes credos.

4. Algunas ideas de la religión confesional chocan gravemente con el estudio objetivo de la historia y de la ciencia

7. ¿Cuáles son los derechos y leyes que justifican la presencia de la enseñanza de la religión en la escuela?

Los acuerdos firmados entre el Estado Español y la Santa Sede explican la presencia de la religión católica en la escuela pública, pero no la justifican necesariamente.

Está muy bien apelar al derecho fundamental de los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo a sus propias convicciones, pero hay varias cuestiones que obvia la CEE y que paso a enumerar

  1. Es el Estado quien tiene la obligación y la potestad de organizar el sistema educativo de la manera que considere más conveniente para sus ciudadanos. Me gustaría recordarle a la CEE que un Estado Democrático cuenta en principio con los mecanismos que garantizan que esta organización estará sometida al máximo consenso posible y que el debate en torno a la asignatura de religión parte precisamente del hecho de que la sociedad española actual no hay un consenso claro.
  2. En una sociedad con tendencia clara a la multiculturalidad, atender a todas las opciones es inviable desde el punto de vista organizativo.
  3. Existen áreas de conocimiento mucho más instrumentales en la sociedad actual que el estado también debería garantizar como son las nuevas tecnologías, las lenguas extranjeras, la educación para el consumo, la educación vial, etc. Y no hay tiempo material para todas esas áreas.
  4. En último caso siempre está garantizado el derecho de recibir formación religiosa en las iglesias y catequesis. Es más, parece ser que en religiones como el cristianismo es obligación moral de los fieles enseñar el mensaje de los evangelios y en ningún momento se menciona en la Biblia que sea la autoridad pública la encargada de enseñar dicho mensaje.
  5. El Estado es el último responsable en velar por el respeto al derecho de los menores, aún por encima de los padres si estos cometiesen algún tipo de negligencia que coartara sus derechos constitucionales.