26 agosto 2005

11, En esta regulación de la formación religiosa en la escuela, ¿qué aspectos son más negativos para el normal desarrollo de la enseñanza?.

Coincidimos plenamente con la CEE que toda asignatura que estudie un alumno debería ser evaluable y su nota tener valor académico.

También coincidimos en que hay un problema con la alternativa, aunque discrepamos en la ubicación de dicho problema. Consideramos que es una visión errónea de la CEE el hecho de que se considere que los alumnos que cursan actividades de estudio no estén sometidos a ninguna exigencia académica. Como hemos explicado en la respuesta a la pregunta 10 cualquier asignatura que se imparta en un centro de enseñanza pública tiene que tener una programación didáctica y unos criterios de evaluación y calificación establecidos. El problema real está en que ni la asignatura de religión, ni su alternativa están compitiendo en igualdad de condiciones con el resto de optativas. Como ya se ha explicado, lo más lógico y justo sería que el alumno pudiese elegir las optativas que quiera estudiar entre todas las ofertadas por el Centro, pero siempre se le ofrece por un lado la elección obligatoria entre religión y actividades de estudio y por otro la elección de otra optativa entre todas las demás ofertadas.